sábado, 18 de octubre de 2014

6 Apps para componer y editar partituras


 Poco a poco las aplicaciones de los dispositivos móviles van ganando terreno en el mundo educativo, tanto para la creación de materiales didácticos como para ofrecer a los alumnos nuevas herramientas útiles para su aprendizaje. Como es de imaginar, las Apps han llegado con fuerza también al mundo de la educación musical, hay gran cantidad de ellas enfocadas hacia diferentes disciplinas musicales. En este artículo quiero mostrar algunas de las más prácticas para la escritura musical que serán útiles tanto para editar partituras como para componer, elaborar ejercicios, arreglos de canciones, etc. y acercar a nuestros alumnos a la escritura musical fomentando la creatividad. Los docentes de música estamos constantemente escribiendo partituras, realizando arreglos de canciones, componiendo melodías, elaborando diversos ejercicios relacionados con el lenguaje musical, etc. Por eso, nos interesa conocer programas y aplicaciones web que nos faciliten esta labor. En Educa con TIC ya he publicado dos artículos relacionados con este tema: "Creando melodías con MuseScore" y "Noteflight, la escritura musical 2.0". En los dos artículos se trata el tema de los editores de partituras musicales, el primer artículo se centra en un programa que instalamos en el ordenador y el segundo, por el contrario, se centra en una herramienta online en la cual, además de escribir partituras, se pueden compartir con otros usuarios. Es interesante contar con otras alternativas que completen la función de estas herramientas y por eso, llega el momento de hablar de las aplicaciones para dispositivos móviles.

viernes, 22 de agosto de 2014

 
La Numerofonía de Aschero

Autor: Sergio Aschero

 
Se basa en las ciencias matemáticas (geometría y aritmética), en la óptica, en la acústica y en la lingüística, lo que lo hace muy claro y comprensible hasta para niños desde los tres años de edad, en absoluta contraposición con el sistema tradicional de notación musical. Es un sistema lógico que permite que todos, pero todos sin excepciones, puedan leer, escribir, interpretar y crear música,
culta o popular, incluyendo a adultos, adolescentes, niños y personas con capacidades especiales, sin tener que caer en el absurdo de los bemoles, sostenidos, claves, o tantos otros signos anacrónicos
que integran el sistema de notación, para que todos aquellos que aman la música, puedan disfrutarla activa y participativamente, y no tan sólo el 5% de la humanidad, que es lo que ocurre estadísticamente, lo que demuestra el altísimo nivel de analfabetismo existente